2012 Pulchrum: La fuerza de la belleza

“La humanidad puede vivir sin la ciencia, puede vivir sin pan, pero nunca podría vivir sin la belleza, porque ya no habría motivo para estar en el mundo”. Esta impresionante cita de Dostoievski resume el pensamiento de todas las personas que, a lo largo de la historia, han sabido leer el sentido trascendente de la vida y del mundo. Por eso, la búsqueda de la belleza es uno de los motivadores más fuertes para la transformación del mundo: “La belleza sirve para entusiasmar en el trabajo. El trabajo, para resurgir” (Cyprian Norwid).

En palabras de Pablo VI, la belleza “une las generaciones y las hace comunicarse en la admiración”. Intuir la belleza es, en efecto, una experiencia divina, rara. Es comprender en un detalle la unidad del mundo; que, como decía Anaxágoras, “todo tiene que ver con todo”: lo pequeño y lo grande, lo divino y lo humano. Es el fruto de una mirada atenta e intensa, profunda, amorosa. Y es —quizá esto es lo más llamativo— una experiencia que las personas podemos revivir a diario. En la Antigüedad, por ejemplo, no se distinguían el arte la técnica, la artesanía; eran igualmente téchne, ars y eran igualmente bellas.

Los antiguos señalaron cinco prismas desde los que se puede mirar todo lo que existe, porque en todo están presentes; por esta omnipresencia les llamaron ‘trascendentales’. En las distintas épocas de la historia, unos han tenido más relevancia que otros: el uno, la verdad, el bien. En una cultura como la actual, que da preferencia a los sentimientos sobre los argumentos, la belleza parece ocupar un puesto especial.

Paradójicamente, cuando haría más falta, nos encontramos con una crisis de la educación estética, que puede degenerar en un emotivismo informe y desbocado. Por eso se hace necesario aprender a descubrir la belleza, algo que es posible en todos los campos del hacer y del saber: desde la moda hasta la ciencia más abstracta, como demuestran numerosos ejemplos contemporáneos.

Al mismo tiempo, parece actual reflexionar sobre el lenguaje de la belleza y sobre esta misma como comunicadora de verdad y de bien, a los que se encuentra íntimamente ligada. Como señalaba Joseph Ratzinger en torno al año 2000, la mejor respuesta del cristianismo a la mentalidad relativista está en la misma vida cristiana.

El Forum UNIV 2012 quiere contribuir a la reflexión acerca de la belleza, de su poder transformador e inspirador (en el arte, en la ciencia, en la vida de los pueblos), de su fuerza de atracción (en la comunicación, por ejemplo), de la posibilidad de aprender a descubrir la belleza y a distinguir la auténtica belleza de la que es solamente aparente.