El plagio

El plagio consiste en copiar escritos o ideas ajenas, pero sin mencionar que son de otros, es decir, dando a entender que son propios. En el ámbito universitario es inaceptable y contradice la honradez intelectual más básica. Si lo motiva la pereza, supone la carencia de la virtud del esfuerzo y el trabajo. Si lo motiva el afán de atribuirse méritos que uno no posee, va en contra de la honradez y humildad necesarias en el trabajo intelectual.  A nadie se le piden genialidades o realizar grandes descubrimientos. Tanto en el ámbito académico como en la vida profesional quienes triunfan son habitualmente aquellas personas que poseen virtudes precisamente como las de la laboriosidad, la honradez o la humildad.

Hoy en días los medios tecnológicos hacen cada vez más fácil el acceso y el procesamiento de la información. Con un par de "clics" se pueden llenar varias páginas y además de (aparente) buena calidad. Por eso, hoy en día es más importante que nunca citar y hacer las referencias necesarias a la bibliografía que se ha empleado. Por otro lado, los medios tecnológicos también hacen cada vez más sencillo descubrir cuándo se ha cometido un plagio.

Sobre los modos de hacer referencia a un escrito de otra persona:

  • Cuando la cita es textual, la palabras deben ir entre comillas y, al final, se debe incluir la referencia exacta al lugar del que se han tomado.
  • Cuando no se toman palabras textuales, pero sí una idea o una formulación de otra persona, se debe poner una nota a pie de página con la indicación "Cfr." (que significa "confróntese")  o "Ver", seguida de la referencia.
  • También se puede usar la referencia a otras obras para apoyar una idea que es propia. En ese caso, se puede decir por ejemplo: "Esta idea también se encuentra en..." o "De modo similar, se explica en...", seguido de la oportuna referencia bibliográfica del tipo "Cfr." / "Ver".
  • En general, lo adecuado es citar toda la bibliografía que se ha empleado en la realización de una comunicación, ya sea en notas a pie de página o sólo en el listado de la bibliografía final. Esto ayuda al lector a saber cuáles han sido las fuentes del trabajo y el contexto intelectual en el que se enmarca.